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Dr. Raúl Flint - Médico Naturista

Medicina Naturista y Tratamientos Alternativos

Endometriosis

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RECETARIO

La Endometriosis es una enfermedad que consiste en la proliferación del tejido del endometrio en otras capas del útero, además de la superficial, o más generalmente en la cavidad peritoneal (ovario, peritoneo, detrás del útero, intestino, vejiga) y otros sitios aún fuera del abdomen (pulmón).
Es una enfermedad que produce síntomas variados, de acuerdo con el órgano que afecte, por lo que su diagnóstico a veces se dificulta. Sin embargo si prestamos atención al hecho de que los síntomas se exacerban durante la menstruación podemos facilitar el diagnóstico.
 También se diagnostica mediante técnicas invasivas (laparoscopía) como introducir en el abdomen una mini cámara u operaciones mayores como la laparotomía (apertura del abdomen) que incluye la extracción del tejido extrauterino
Afecta aproximadamente del 10 al 15% (o más) de las mujeres, teniendo su pico de incidencia entre los 30 y 40 años.
Suele estar asociada a ciclos menstruales de menos de 27 días y con sangrado abundante (lo que habla de la hiperfunción del tejido endometrial) y a pesar de ser una entidad nosológica distinta, se relaciona con la dismenorrea, metrorragias, amenorrea, dispareunia (dolor durante el coito), endometritis, etc.
Para la Medicina tradicional, a la que siempre admiramos y respetamos, no se conocen las causas de la Endometriosis. Sin embargo se especula que se debe a un flujo retrógrado a través de las trompas de Falopio hacia el ovario y al resto de la cavidad abdominal, donde estas células finalmente proliferan (aunque esto no da acabada cuenta de porque hay endometriosis en el pulmón), en sinergia con los ciclos menstruales, pero sin tener una salida al exterior. Por lo que generan hemorragias internas fibrosis y consecuencias secundarias a éstas.
El Naturismo, que una vez más recalco, no es ser vegetariano o vegano, o seguir la macrobiótica o el Ayurveda, etc. tiene respuestas clínicas que deben intentarse, como lo aconseja una buena práctica médica, antes de indicar la cirugía.
Recibo en mi consultorio a adherentes a cualquiera de los previamente citados sistemas de alimentación, que no dejan de ser útiles, pero suelen olvidar que los alimentos no se pueden consumir todos juntos (ver Tabla de Combinación de Alimentos).
Que se cometan este tipo de errores es comprensible ya que los vegetarianos en su afán de conseguir nuevos sabores mezclan muchas cosas que no se pueden mezclar. Esto se ha agravado mucho en el siglo XX para la totalidad de la población, dada la fácil disponibilidad para gran parte de los seres humanos de la mayoría de los alimentos de la tierra.
Asimismo compartimos la postura, aún no muy divulgada, de no consumir lácteos. Éste es un alimento destinado a otra especie, la bovina, y que produce en el ser humano una reacción alérgica, que a su vez deriva en muchas enfermedades (entre ellas el cáncer y muchas otras como la ceguera, etc.). En ese sentido nos diferenciamos de la dieta lacto-ovo-vegetariana, propuesta por el médico alemán Dr. Adrián Vander en el siglo XX y por el Dr. Khune en el siglo XIX.
Por supuesto, si tenemos en cuenta que gran parte de los Gastroenterólogos no presta atención a la dieta, podemos comprender que la mayoría de los oftalmólogos exprese que las dolencias visuales no tienen nada que ver con la alimentación. Y atribuir todo a la genética hereditaria, o a los micro-organismos. (Concebir que la gastritis es producto del Helicobacter Pílori, independientemente de la alimentación y pretender curarla con antibióticas sin modificar la dieta, es francamente sorprendente.
(Más allá de que son tratamientos que a la larga están destinados al fracaso).
Lo mismo sucede con no asociar la hiperglucemia propia del diabético (que produce catarata, glaucoma, ceguera, etc.), con la de cualquier persona, no diabética que se pasa todo el día consumiendo azúcar y almidones, y por lo tanto teniendo en su sangre la glucemia de un diabético. Se trata simplemente de sentido común.
¿Qué tendrá que ver esto con la Endometriosis?, diría un lector.
Pues tiene muchísimo que ver, pues al ginecólogo o al clínico occidental tradicional le resultará difícil concebir que la Endometriosis y la mayoría de las enfermedades del útero y de los ovarios sean ocasionadas por una mala alimentación.
La Medicina Occidental se ha ocupado fundamentalmente de la Bioquímica del cuerpo humano. De que están compuestos los fluidos y tejidos y de las particularidades que asumen en las distintas patologías Y ha desarrollado toda una batería de análisis, Rx, tomografías, etc. etc., que le ayudan a diagnosticar las enfermedades y también a decidir los tratamientos.
¡Y bienvenido esto sea!
La Medicina Oriental ha también dado la bienvenida a estos conocimientos, a tal punto que es inconcebible imaginar un hospital chino que no cuente con un tomógrafo o un laboratorio de análisis clínicos.
Por otra parte la Medicina Occidental no ha asimilado los conocimientos de la Medicina Oriental que se refieren especialmente a la Biofísica del cuerpo humano, es decir a cómo circulan las energías, o muchos otros conceptos que se han mantenido a lo largo de 5.000 años. A tal punto que quizás solo el 1% de las Universidades occidentales incluye en sus programas la medicina oriental.
En Medicina China se distingue entre los órganos macizos (hígado, riñón, corazón, etc.) y los huecos, a los cuales llaman entrañas (intestino delgado, grueso, vejiga, vesícula biliar, etc.).
Y a cada uno de estos órganos y entrañas le otorga una función global en el organismo. En el caso del intestino delgado, su función básica es regular el propio epitelio o piel (la del intestino) para así decidir qué es lo que ingresa al organismo y qué es lo que seguirá su camino con las heces. (El epitelio es el tejido que reviste la superficie de las cavidades y conductos de todo el organismo.)
Pero para la Medicina China el intestino delgado también tiene una función global, la de regular todos los otros epitelios del organismo. Regula el epitelio de los vasos o endotelio, regula el epitelio de los huesos o periostio y regula por supuesto el epitelio del útero y de los ovarios, produciendo la endometriosis.  (Como lo hace también en el epitelio de la retina, ocasionando las retinitis, etc.)
Obsérvese también que el 80% de los cánceres son de origen epitelial, y se comprenderá la importancia que tiene el intestino en su generación. Y por ende la Mala Alimentación.
En nuestra www.drflint.com.ar encontrarán toda la información necesaria para una buena alimentación. Ésta sugiere según el naturismo, y también la dentadura humana, las enzimas digestivas, la historia de la humanidad y mi propia humilde opinión, que la mayoría de los alimentos provenientes de la naturaleza deben ser incluidos, aún los de origen animal.  Reservando la dieta vegetariana para situaciones especiales que así lo requieran.
No se trata de reavivar la discusión de si el naturismo debe aceptar los alimentos animales. Va mucho más allá de esta estéril disyuntiva.
Debe comprenderse primero que el proceso de nutrición incluye un elemento mayormente pasivo: el alimento, y otro muy activo, que es el sujeto que se alimenta. Es decir es un proceso dialéctico sumamente dinámico y cambiante.
En filosofía o en poesía la realidad para algunos depende más de la subjetividad del observador. Lo mismo sucede con la pintura (realista, cubista, impresionista, etc.).
Es mi parecer que las posturas absolutas o fundamentalistas van a dar cada vez más espacio a aquellas visiones más plásticas que tengan en cuenta también al sujeto que se nutre.
A medida que nos adentramos en esta simple idea surge claramente que no es lo mismo alimentar a un niño que a un anciano, a un sano que a un enfermo. A un enfermo de tal enfermedad o al que está afectado por otra.
 Asimismo entre otros muchos factores, es importante el período histórico de la humanidad que consideramos para decidir la alimentación adecuada. O por ejemplo la experiencia alimentaria que ha tenido una determinada persona y que ha afectado su organismo y su situación psicosocial, económica, etc. para decidir una alimentación adecuada. Y para la misma persona luego de realizar una dieta que lo equilibre.
No es lo mismo alimentar a un oficinista que a un albañil. Y no es lo mismo alimentar a una persona que tiene un jefe impiadoso y ante el cual no puede revelarse, que otro que lo contiene y lo ayuda en su expresión para beneficio mutuo (pensemos en el ambiente laboral de las empresas de punta como las tecnológicas). El primero va a tener una secreción de sus jugos digestivos aumentada, por su poca posibilidad de expresión. Y aún más, si viene soportando esto durante generaciones, es muy probable que sus órganos secretores digestivos estén mucho más desarrollados genéticamente. Y así etc. etc.
Pensemos que solo en el transcurso de escasos 40 o 50 años, alimentos que se consideraban de elección para el ser humano, como por ejemplo ciertos cereales integrales, deben ser restringidos a causa de la Celiaquía. Recordemos que esta enfermedad hace unas pocas décadas afectaba a un porcentaje mínimo de la población (su diagnóstico era un raro hallazgo), y hoy en día afecta a un porcentaje muy significativo de la población. Y esto no se da simplemente porque se conoce la enfermedad y se la busca más, sino que responde a un cambio real en la estructura y función del sistema digestivo. (Por ejemplo los cambios en las vellosidades intestinales debidos a la cada vez más mala alimentación que se realiza). Otro ejemplo más de que la dieta debe adaptarse al sujeto receptor.
La terapéutica de la Endometriosis registra posiblemente una colosal y extremadamente lamentable historia de 4000 años que ha pasado por todos los imaginables e inimaginables procederes médicos (desde las sangrías hasta el tratamiento psicológico de la histeria de Freud). Ha traído enorme sufrimiento incomprendido a la mujer, muchísimas veces agravado por la terapéutica. Y esto es tan grave que ha llevado en muchos casos a las mujeres hasta el suicidio. La Medicina debería disculparse por el enorme daño que ha hecho en este sentido.
Teniendo en cuenta lo expresado en estas breves líneas es que propongo para esta dolencia un tratamiento basado en la dieta que se detalla en mi web que ha dado excelente resultado en todas las dolencias relacionadas con el epitelio endometrial. Muchas veces regularizando totalmente el mismo y sus extensiones y otras mejorando muy sensiblemente la sintomatología.
 Es mi parecer que a medida que empeore la alimentación se verificará que la incidencia de la Endometriosis en la población, será cada vez mayor.

Dr. Raúl Flint

 

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